Ya es el día número 10. Que felicidad, ¿no?
Tristemente, sigo sin contar con mi computadora para escribir.
Pero, rápidamente les cuento qué hice hoy.
Mi abuela ya llegó a mi casa, estuvimos platicando, aprendí a hacer otros dos platillos para la colección de recetas.
Hoy casi no reflexioné de mi vida, cuando hablo mucho, usualmente no tengo mucho tiempo de pensar, ni siquiera seguí viendo mi serie.
Y pues ya, ayer soñé con Rodrigo A., creo que el día de escribir su historia, cada día se acerca más.
El día de hoy, tampoco tengo propósitos para el 2017.
Así que, esta es otra entrada aburrida, corta y con un formato distinto, prometo intentar escribir la historia de Rodrigo mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario