Hoy fue otro buen día.
Me he dado cuenta que los días malos son necesarios para poder apreciar los que han sido buenos. Conocí a una bebé, hija de una compañera del trabajo de mi mamá, pero fue muy bonito, porque me di cuenta de lo mucho que mi mamá me quiere y lo mucho que me ha protegido durante estos 16 (casi 17) años.
Luego, estuve decidiendo en qué grupo para mi siguiente año escolar me voy a meter. Y llegué a la conclusión de que si antes no sabía, ahora menos.
Hoy no pensé micho acerca de mi vida. El sentimiento de bienestar era tan grande que me sení muy feliz con todo.
Ya iba a terminar, pero recordé que hoy conocí a un tipo (en caso de que en un futuro inciertamente lejano, se vuelva importante en mi vida). Es sobrino del esposo de la compañera de mi mamá, y dio la casualidad de que se encontraba ahí cuando yo ya me iba.
Y pues ya, ayer, ya no escribí que una película destruyó casi por completo mis expectativas acerca del amor ("La la land"). Pero supongo que me ha estado ayudando a dejar de pensar (por lo menos un poco) en Emilio.
Eso es todo por hoy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario