Es curioso, porque en estos momentos, soy el único ser vivo (y digo vivo, porque bueno, fantasmas, ¿no?) despierto en mi casa. Y, ¿cuál fue la razón por la que me quedé despierta hasta esta hora? Bueno, pues fue un buen insomnio mezclado con tarea. Probablemente no logre dormir hasta que sean las 2 o 3 de la mañana, en caso de que sí pueda dormir.
Mi tarea, ya que era de orientación educativa, simplemente me hizo recalcar que ya sé lo que quiero estudiar. Por cierto, recordé en el transcurso del día lo que quería decir ayer: pasé mi examen de matemáticas con 6, pero es uno de esos 6, que se siente como 10, luego de haber perdido cualquier ligera pizca de esperanza ante ese examen. Eso me pone a pensar y a compara a la "yo" del pasado y la de ahora, que, curiosamente, son distintas en muchas formas, mientras que en otras, son iguales. Un claro aspecto que ha cambiado: las calificaciones.
Antes, yo solía sacar puro 9 y 10, ya que era algo así como lo más importante en la vida. Actualmente, después de entrar en una preparatoria que proviene de una universidad mayormente comunista, mi pensamiento ha llegado a cambiar. Incluso, podrá sonar algo conformista y mediocre, pero, honestamente me importa un bledo lo que los demás piensen. Y pues, creo que lo que importa no es la calificación, si no, lo que se te queda. Ahora, creo que si no vas a usar algo, refiriéndome a las diferentes asignaturas del plan de estudios de mi escuela, para tu vida profesional, entonces creo que no tiene mucho sentido el intentar ser el mejor en ello.
Honestamente odio a ese tipo de personas. Esas que solamente se la pasan preocupando por tratar de ser mejor en todo que todos, sin importar si les gusta o no lo que están haciendo. Siento que su vida es lo suficientemente miserable como para no poder fijarse metas ni acumular méritos en algo en específico. No estoy diciendo que sea malo autosuperarse, simplemente, que el hecho de vivir en un vacío y constante "soy mejor que tú", no te convierte exactamente en eso que quieres ser, solamente te convierte en un imbécil pretensioso.
Por lo que sé en qué soy buena, y mi meta, es superarme y volverme la mejor en eso que me gusta. Aprovechando claramente, que tengo claro qué es lo que quiero en el futuro, sin importar los obstáculos que se puedan llegar a presentar en mi vida.
El día de hoy, no salí de mi casa, y en estos momentos, la ansiedad de saber que todavía tengo bastante tarea, me persigue un poco.
Probablemente termine viendo algún capítulo de TVD.
Y ya, para finalizar, hoy fue uno de esos días en los que Emilio me dio igual. Hasta este momento, solamente por mencionar su nombre, pensé en él.
Sin más que decir, hasta mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario