jueves, 26 de enero de 2017

26:43

Ahora sí, el día de ayer, mi mente se encontró inconvenientemte inundada de recuerdos, aunque no todos eran de los buenos.


Todo por cambiar la ruta de regreso a mi casa. Estuve pensando mucho en lo diferente que era mi vida hace un año, y me sorprendió bastante, ya que la forma en la que pensaba hace un año es bastante diferente a lo que actualmente. He descubierto que no todas las personas son como aparentan ser, que no tienes que confiar en las personas de inmediato y varias cosas más.

Hoy, bueno, estuve reflexionando acerca de las vueltas que la vida puede dar. En el microbús de regreso a mi casa, iba un niño, como de unos 10 años. Era bastante robusto y me di cuenta que la playera que traía puesta estaba completamente sucia con polvo. Al principio, yo creí que era familiar del chofer, quien aparte transportaba a otras dos personas con él, luego, El niño se bajó del microbús en una parada donde siempre hay personas drogándose, el niño, saludó a quienes estaban ahí y uno de los otros chicos se bajó también. Ahí fue cuando me dejó pensando cómo es que vive el niño, y no pude evitar sentirme mal conmigo misma, por no saber apreciar lo que tengo. En mi secundaria, había muchos niños así, que sus papás no estaban, que los mandaban a trabajar. Después, se subió un señor que había salido de un centro de rehabilitación. Todo eso, me dejó pensando que su vida pudo haber sido muy diferente, incluso, me cuesta trabajo saber que el destino de alguien pueda ser tener una vida miserable.

Pero bueno, supongo que no hay nada que pueda hacer yo para hacer que sus vidas sean mucho mejor.

Terminé la sexta temporada de TVD, llevó 76 páginas del libro. Tengo que hacer como 7 ensayos en inglés y tengo más tarea.

Y pues ya, creo que es todo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario