Bien, ahora sí va todo lo que se supone que debía de estar escribiendo.
La semana pasada, resumiendo de manera exagerada lo que pasó, fue un conjunto de momentos en los que casi me rindo con este propósito junto con un constante sentimiento de angustia causado por mis sentimientos hacia Emilio, ya que fueron ellos, junto con una ola hormonal del PMS, oh sí, es grandioso ser mujer.
Verdaderamente no recuerdo muy bien lo que hice cada día de la semana, aunque claro, mi fin de semana fue muy bueno, a pesar de lo horrible que se veía que sería, porque, otra vez, mi papá es causa de esto. Verán, se supone que me tocaba pasar el fin de semana con mi papá, pero nunca me habló para ver a qué hora me iba a recoger, y así fue, no me marcó nunca, sólo me mandó mensaje hasta el sábado en la tarde, pero pues ya no. Mi mamá me volvió a notar triste, entonces, su forma de hacerme feliz, es con la comida. Me hizo tacos al pastor y roles con canela. Eso me hizo pensar en que mi mamá verdaderamente (wow, que palabra tan larga) siempre ha estado ahí para mí, mucho más que cualquier otra persona qué hay conocido.
El domingo, pues, como me la pasé haciendo tarea, no tengo mucho que contar.
La canción: Until we go down- Ruelle (o algo así)
La palabra: regards
Hoy en la combi, había un tipo igualito a Emilio, esto sucedió después de que empezara a escribir. Me estaba viendo, pero sé que la atracción es algo enfermiza, pues lo veía como otro Emilio, no como el tipo misterioso.
Y pues, hoy recordé muchas cosas, pero no me dio tanto pesar.
Creo que es todo por hoy, hasta mañana.
No hay comentarios:
Publicar un comentario