Conforme ha pasado el tiempo en mi persona, cada vez me percato más de los momentos que me hacen feliz. Quizá son escasos, pero hacen que todo valga la pena en ese momento.
Para mí, el ver a mi medio hermano, es una de ellas, se me hace muy curioso cómo es que a pesar del poco tiempo que me ve y el tiempo que pasamos juntos, él me adora y confía en mí. Claro, es un niño de 5 años, pero eso no le quita lo importante a lo que hace.
Entonces, son pequeños momentos como esos, en los que me gusta estar, en los que me siento feliz y tranquila.
Contrastando, creo que la decepción es el sentimiento más horrible que se pueda sentir, a mí me sucedió con mi papá, porque creo que el descubrir que había estado mintiendo acerca de varias cosas, bueno, no fue lo mejor.
Creo que el día de hoy no tengo tantas ganas de escribir.
Resumo, fui al cine, jugué con mi hermano, descubrí que las ofertas navideñas en los supermercados son buenas.
Propósito 2. Dejar de mentir tanto.
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