lunes, 26 de diciembre de 2016

1 Trece 3

Y hemos llegado al día trece.


Comenzaré por avisar que ya he cambiado el formato al que usualmente utilizo, irónicamente, el día de hoy, de nuevo es otro formato extraño. Todo esto se debe al poco tiempo que cuento con mi laptop y la ineficiencia de blogger en el celular, ya que no me deja cambiarle la tipografía ni justificar lo que escribo.

Pero bueno, primero digo qué fue lo que hice. Ya terminé la segunda serie que tenía pendiente, éstas no las he mencionado, pero finalmente, diré cuáles son. La primera, que ya les había dicho que terminé, es Teen Wolf, la cual, había dejado pendiente desde hace aproximadamente 2 años y medio, luego, la que terminé hoy, fue Jessica Jones, y ésta, me faltaban 8 capítulos para terminarla, entonces finalmente hoy, la terminé. Enseguida, comencé a ver Sense 8, descubrí que me había quedado en el capítulo 8 de 12 (ahora 13 y medio) y, pues ya, eso en cuanto a mis series.

Técnicamente fue lo más "importante" del día, mi mamá me puso a barrer, trapear, lavar el baño, lavar sábanas, trastes y de más. En la madrugada, graciosamente, me pegué con la pared de mi cuarto, me quedó un "chipote" en la frente cubierto con puntos de sangre coagulada, oh sí, ese tipo de cosas me pasan a mí. También, el día de hoy, como es tradición, comí la cena de Navidad recalentada.

Hoy pensé acerca de algunas cosas, tristemente, Emilio volvió a aparecerse un poco en mi mente, no me explico cómo es que no se da cuenta que me tiene "comiendo de su mano", o quizá sí se da cuenta y por eso lo hace, no creo que fuera necesario el mensaje de "feliz Navidad". Creo fielmente en el destino, pero no puedo entender por qué él sigue ahí. Intento e intento olvidarlo y sacarlo de mi mente, pero sólo logro pensar más en él. ¿Acaso tiene un propósito el hecho de que él siga en mi vida? ¿Acaso va a pasar algo entre nosotros dos? ¿Es para darme una lección de que no puedo confiar en cualquier estúpido que me hable bonito? No lo sé...

Ahora, finalmente, Rodrigo A.

Me di cuenta mientras leía las entradas de otros días, que ya he platicado muchas cosas de él, sólo me quedaba platicarles de forma más específica mis sentimientos.

Obviamente, fue un enamoramiento a un nivel en el que no sabía que se podía querer, siendo una niña de 12 años con un corazón roto. Porque él, llegó inmediatamente después de que el otro Rodrigo decidiera que prefería a mi mejor amiga. A él, también lo conocí en 4º de primaria y fue el primer niño que me gustó, luego se enteró, luego me dejó de gustar, luego me volvió a gustar, luego le gustó a una amiga mientras yo le empezaba a gustar a él, luego me gustó y procuré ocultarlo para no lastimar a mi amiga, finalmente, en enero, regresando de clases, coincidieron nuestros sentimientos. Es algo gracioso recordar después de mucho tiempo toda la historia, y más, cuando me doy cuenta de que estoy casi en la misma situación que en esos tiempos, y que lo que parecía imposible en esa época (que parece igual de imposible actualmente), pudo pasar.

Cuando regresamos de clases, recuerdo que en secreto, sabíamos que los gustábamos, pero no queríamos decir nada. Hay que saber, que yo había comenzado a tener muchos problemas con mi mamá, por lo que a veces, me daban igual mis sentimientos.

Entonces, Rodrigo A., solía faltar por un tiempo a la escuela, porque tiene una enfermedad (o tenía) que lo hacía estar internado por bastante tiempo. Entonces, me acuerdo que cuando entramos, él estaba muy cariñoso, más de lo normal, considerando que era uno de mis mejores amigos. Me abrazaba, me hacía bromas, me hablaba mucho más que antes. Luego, volvió a faltar y mis problemas familiares se agraviaban, yo me encontraba muy mal cuando él no estaba, porque me sentía muy sola. Después de todo eso, un día, regresó a la escuela. Ese día, yo había tenido una pelea muy fuerte con mi mamá, entonces llegué llorando a la escuela, pero fue una sorpresa descubrir que mi grupo no estaba en mi salón, sino que estaban en el auditorio. Cuando llegué con ellos, Paulina y el otro Rodrigo comenzaron a señalar a alguien muy emocionados, era él, finalmente.

Así estuvimos hasta el 20 de enero del 2012, cuando él decidió pedirme que fuera su novia y obviamente acepté. Nuestro primer beso, fue el 14 de febrero, cortamos como por el 15 de marzo (curiosamente, mi bisabuela acababa de morir). Regresamos en abril, y cortamos en mayo.

Fue algo muy bonito e inocente, donde nada pasaba de besos y abrazos. Luego, pues comenzó algo así como una especie de obsesión, porque me di cuenta d que yo lo quería mucho y lo necesitaba, entonces, mis publicaciones en Facebook, comenzaron a enfocarse en intentar llamar sus atención. Luego, me di cuenta de lo ocho que era, y dejé de hacerlo hasta percatarme que ya no necesitaba de Rodrigo. Luego ocurrió lo de los XV años de Paulina, historia que ya conté y me percaté más de ello.

Quizá me faltaron bastantes detalles, pero creo que ya no hay necesidad de contarlos todos.

Es muy gracioso pensar en lo que podría ocurrir si me lo llegara a encontrar algún día. Sé que tiene novia, por mis otros amigos y las fotos que he llegado a ver, pero me da mucho gusto que sea muy feliz.

Yo sigo esperando el momento en el que pueda decir "es él".

Pero bueno, es todo por hoy.

Esperen, me he inventado unos propósitos.

  • Propósito 5 Aprender (y usar) una palabra en inglés, cada semana.
  • Propósito 6 Empezar a generar de buena manera, la historia que dejé pendiente para terminar de escribirla.
  • Propósito 7 Oír una canción nueva por semana. Aquí, cada semana, estaré poniendo el nombre de la canción.


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